Los vikingos llevaban cascos con cuernos

Los vikingos eran todos altos, rubios y poco aseados. Y llevaban un casco con cuernos. Al menos esa es la imagen que nos ha llegado a través del cine y la televisión de este pueblo nórdico. Incluso el personaje de animación japonesa Vickie el Vikingo, que acompañó la infancia de muchos de nosotros, cumplía con la mayoría esos estereotipos.

Sin embargo, ninguna de esas características es cierta: puede que fueran un poco más altos que el resto de ciudadanos europeos de la época, pero raramente superaban los 170 centímetros; aunque había individuos rubios y lampiños, también los había de pelo y ojos castaños, al igual que los hay ahora en la sociedad escandinava; sobre su aseo, muy al contrario, hay un cronista inglés que en el siglo XIII dejó constancia escrita del problema causado por los varones daneses que, por su costumbre de peinarse a diario, bañarse todos los sábados y cambiarse de ropa a menudo, solían convertirse en amantes de las señoras inglesas.

Por último, el mito del casco con cuernos pierde su sentido si se conoce la técnica de batalla vikinga, el skjaldborg o muro de escudos, basado en la proximidad de los cuerpos de los guerreros juntando dichos escudos, proporcionando seguridad unos a otros. Esa proximidad habría sido imposible con ese tipo de casco, pero no con los cónicos de piel dura con refuerzos de metal que probablemente usaban.

¿Dónde surgió la leyenda? Es posible que naciera de la imagen de ciertos petroglifos sobre rituales de la Edad de Bronce en los que aparecen, y que se extendiera por cuadrar bien con los otros rasgos salvajes que se le atribuían a los bárbaros del norte.

Fuente: Wikipedia

Imagen: J. Hazard

Autor: ¿Será cierto?

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